5 Formas de DEJAR DE SER UN MAL JEFE

Sin importar qué comportamiento que tengas como jefe esto NO garantizará empleados felices, pero los gerentes que sigan estas cinco prácticas clave descubrirán que mejorar para aumentar el bienestar, el compromiso y la productividad en cualquier equipo.


Según un estudio realizado por S. Finkelstein para HBR el material investigativo utilizado para su libro The Superbosses Playbook se puede resumir en las 5 claves para ser un jefe asombros:


1. Administrar a cada persona: reconoce que en tu equipo tienes diferentes personas con diferentes motivaciones e intereses. Procurar personalizar la interacción que tienes con ellos es clave. Para ello, debes estar disponible y accesible para conversaciones individuales y brindar lecciones orientadas a las necesidades individuales de desarrollo.


2. Dar un sentido mayor: articula un propósito claro que motive a tu equipo, establece expectativas altas y transmite al grupo que son capaces de prácticamente cualquier cosa.


3. Centrarse en la retroalimentación: Una encuesta de 2013 de la SHRM a los gerentes en los EE. UU mostró que sólo el 2% proporciona retroalimentación continua a sus empleados. Usa conversaciones regulares, uno a uno para dar mucho entrenamiento. Haz que la retroalimentación sea clara, honesta y constructiva, y para promover la independencia y la iniciativa.


4. Escuchar más que hablar: iniciar planteando problemas y desafíos, luego puedes hacer preguntas para alistar a todo el equipo en la generación de soluciones. Así recompensas la innovación y la iniciativa, alentando a todos en el grupo a hacer lo mismo.


5. Se consistente: es difícil sentirse motivado cuando las instrucciones y objetivos siempre cambian de manera impredecible y nunca se sabe qué esperar o cómo avanzar. Por lo tanto, se coherente con tu estilo de gestión, visión, expectativas, comentarios y apertura a nuevas ideas.


Takeaway

      • En todos los casos la clave es la atención. Presta mucha atención a tus empleados como individuos.
      • Toma ese tiempo extra para construir su confianza y articular una visión
      • Proporcionar comentarios constantes, continuos y de alta calidad
      • Escuchar sus ideas.
      • Asegúrate de que tus propios mensajes sean coherentes.


¿Será fácil? NO. Pero vale la pena.


Fuentes: HBR